En La Mira — Boletín de reseñas críticas
ISSN 2618-3056
Herramientas para aprender a escuchar

Não há conhecimento sobre comunidade sem música e, desde os primórdios, ela acalanta, alegra, consola, agita, comanda e manifesta. O fazer musical se dá na diversidade cultural. (p.25)
Para quienes amamos la música, pero no es nuestro lenguaje de expresión, en reiteradas ocasiones nos sucede que consideramos ser capaces de apreciar grandes obras, y aun así nos creemos privados del léxico necesario para reseñarla.
Como ya lo he expresado en textos de años anteriores, los libros acuden a mi encuentro en los momentos menos esperados, como si supieran cuándo es el momento indicado en que deben aparecer. Así fue que Música e transformaçao. Por um olhar diferenciado na história da música ha caído en mis manos. Escrito por las profesoras de la cátedra Historia de la Música en la Licenciatura en Artes y Educación de la Universidad Estatal del Centro Oeste (UNICENTRO/UAB) Érica Dias Gomes y Daiane Stoeberl Da Cunha, el libro se presenta como una acertada propuesta que nos ofrece elementos para apreciar la música a través de relaciones entre la historia, la teoría y la estética.
Cabe destacar que lo interesante de sus páginas es que el recorrido sugerido no es uno lineal basado en movimientos históricos o en los estilos de grandes compositores, sino uno creado en base a conceptos propios del campo: melodía, armonía, timbre y tiempo. Cada uno de estos términos -como así lo indican en el prólogo las autoras- se contextualizan, conceptualizan y problematizan teniendo en cuenta siempre la enseñanza, la apreciación y la historia de la música como la exploración necesaria para encontrar nuevas formas de oír en la educación musical actual.
Una apuesta que dimensiona críticamente la audición no sólo desde un punto de vista teórico, sino también desde el práctico, otorgándole al lector justamente esas herramientas básicas para una verdadera valoración de las obras sonoras.
Valeria Darnet es Licenciada en Artes Plásticas. Crítica. Artista grabadora. Docente FAyD.
Datos de la obra
Título: Música e transformaçao. Por um olhar diferenciado na história da música
Autor: Érica Dias Gomes y Daiane Stoeberl Da Cunha
Año: 2014
Ed. UNICENTRO
Pp.: 146
Aquello que muere cuando me muero, de Sofía Guzmán

Hay un momento en la vida de todo hombre en el cual se detiene a pensar cómo será el fin de sus días. Pensamiento que suele venir acompañado de incertidumbre, dudas, quizás hasta algo de temor, porque aunque, de alguna u otra manera, a todos nos ha tocado de cerca, la muerte sigue resultando desconocida.
Inevitable y perenne, el acto de morir está ligado a la vida como una amenaza constante. Y quizás sea este último instante fugaz, este último hálito vital, el que más nos asemeje, el que más nos acerque en nuestra finita humanidad. Porque no hay excepciones.
¿Cuántas veces, en vida, nos enfrentamos a pequeñas muertes, intentando negarlas, evadirlas?, sin darnos cuenta de que somos fruto de ellas, de ese abandonar para reiniciar, de ese perecer para rebrotar. Aquello que muere cuando me muero parte de allí, de este momento indisociable de nuestro ciclo vital y nos invita a repensarlo, a mirarlo cara a cara y a replantear nuestro modo de entenderlo, de vivenciarlo como algo que nos atraviesa a lo largo de nuestra existencia. La muerte como algo necesario, paradójicamente, como algo vital.
La muestra conjuga disciplinas como el dibujo, la cerámica, el arte textil y el video-arte para conformar una instalación en la cual la artista desnuda sus emociones más intrínsecas, despojándose de ellas y exponiéndolas al público, para crear, junto a él, un diálogo íntimo, aguzado, en el que el dolor adquiere una nueva trascendencia.
Series con dibujos de figuras humanas intervenidas y transformadas mediante hilos que parecen repararlas, reencarnan en ellas nuestra propia fragilidad. Flores y arcilla que se acumulan en un rincón, una pieza de cerámica descansando sobre un columpio, como signo palpable de aquellos sentimientos encontrados que, finalmente, han sido liberados. Cada elemento como parte de un mismo circuito que se constituye como ritual, como una peregrinación interna, necesaria y sanadora.
La muerte se presenta, no como el remate con el que hilvanar una despedida, sino como el pespunte que nos lleva a empezar una nueva pieza, a remendar viejas heridas, a ribetear las angustias.
Sofía Guzmán -artista visual que transita sus días entre las ciudades de Oberá y Posadas-, se vale de estas reflexiones para ir al encuentro del espectador, invitándolo a recorrer su yo más profundo, llevándolo a renacer esas vivencias que, quizás, quiso dejar olvidadas bajo la forma de un lejano recuerdo, para darles, ahora, un nuevo sentido, más intacto, más puro.
Y quizás la vida no sea más que eso, un cúmulo de experiencias que nos transforman y que van alivianando nuestros pasos a medida que nos acercamos a la recta final.
Yesica Troche es Profesora de Artes Plásticas. Estudiante de la Tecnicatura en Medios Audiovisuales y Fotografía, y de la Licenciatura en Artes Plásticas. FAyD.
Link relacionado: http://argentaplus.com.ar/expondran-aquello-que-muere-cuando-me-muero/
El antihéroe más histriónico de Marvel

Muchos se ha escrito y dicho sobre los héroes del universo Marvel: la fuerza bruta de Hulk, el patriotismo de Capitán América, la inteligencia de Iron Man. Pocos hablamos sobre los “antihéroes” del mismo.
Uno de ellos es Deadpool, quién se hizo presente en el 2016 con la película que lleva su nombre y de la mano del director Tim Miller, luego de 12 años de haberse gestado como proyecto, en 2004. En el film se narra el origen de este personaje a través de una historia cargada de violencia y con un humor orientado a aquellos adultos amantes de los cómics.
Wade Wilson (interpretado por Ryan Reynolds) es quien, en su mayor parte, nos cuenta tanto su historia, como el nacimiento de su alter-ego: Deadpool. Rompiendo la cuarta pared e interactuando con los espectadores, recurriendo constantemente a flashbacks y flashforwards internos que explican el origen de éste personaje, y con un guión muy interesante, cargado de “gags” hacia otras figuras del universo Marvel, a diversas películas de Hollywood y -por qué no- hacia el mismo Reynolds en sus papeles anteriores. Pero fue por su interpretación en este film que el actor ha obtenido varios premios del MTV Movie Awards, del Teen Choice Awards y de Los Premios de la Crítica Cinematográfica.
Las idas y vueltas de la historia dentro del relato se aprecian desde los créditos iniciales de la película, en dónde nos encontramos frente a un flashforward mientras se escucha sonar una balada. Cómo espectadores recorremos cada detalle de la escena que aparentemente se encuentra congelada, nos introducimos dentro de la misma y, con mucho humor, nos adelanta a una situación que ocurrirá más adelante. Deadpool, sentado en un puente, mira directo a la cámara y se dirige a nosotros para luego llevar a cabo una serie de acciones que finalizan con la situación de los créditos iniciales. En medio de esto, vuelve a interactuar con el público, con el fin de relatar la sucesión de hechos que le dieron origen, enviándonos al inicio de la historia para así presentar la vida de Wade Wilson y situarnos dentro de un flashback.
La película refleja claramente la esencia del personaje: rompe con algunas reglas ya establecidas y crea otras propias. Desde el inicio comprendemos que no nos encontramos frente a un héroe clásico, sino ante un tipo malo que cobra por golpear a tipos peores.
Aldana Castelli es estudiante avanzada de la Tecnicatura en Medios Audiovisuales y Fotografía, FAyD.




