En La Mira

ISSN 2618-3056

Nº 4 (De la serie “Poemas de la neodictadura fascista”)

Estamos desganados,
ganados,
ovejas,
la sangre del matadero corre a nuestros pies
y olemos flores,
ramos marchitos y podridos
sobre la tumba de la humanidad,
los cuerpos caen silenciosamente
mientras todos miran,
se miran,
en pantallas vacías,
en mentiras armadas para dormir,
para dormir,
para dormir,
anestesiados de espanto,
atados a sus cruces,
a sus suelditos,
a sus matrimonios (in) felices,
a sus fiestas de cartón,
a sus obediencias indebidas,
mientras la bomba invisible de la pobreza
hambrea,
enferma,
mata.

Cuantos Hiroshimas a ignorar,
cuanto genocidio a barrer,
bajo la alfombra del miedo.

Silvia Hedman es docente de Música y expresión corporal. Trabaja en la FAyD-UNaM y en el ISPAO, de Oberá.

“Pequeña Victoria” del Prime Time:

Con más de 17 puntos de rating la nueva novela de Telefé protagonizada por Julieta Díaz, Inés Estévez, Natalie Perez y Mariana Genesio Peña arrasó el lunes 16 dejando muy por detrás a Marcelo Tinelli, quién hasta hace unos días era el rey de la TV argenta en ese horario. No poco revuelo causó “Pequeña Victoria” en las redes y en programas de la tv por aire (por cable en el interior) ¡Qué sorpresa nos dio su estreno! Y es que “Pequeña Victoria” trata el tema de la subrogación de vientre, figura que comprende un vacío legal en normativa argentina, y cuenta la historia de cuatros mujeres en torno a Victoria, la beba que nace a “pedido” de Jazmín (el personaje de Julieta Díaz) en el vientre de Barbi (el personaje de Natalie Pérez).
“No quiero ser madre”, gritaba Barbi mientras entraba a la sala de parto a punto de dar a luz a Victoria. “¿Llamo al padre?”, pregunta el hermoso personaje de Selva (Inés Estevez). “No hay padre, llámala a la madre”. Y así se empieza a enredar esta trama que promete legitimar opciones diversas de lo que consideramos por familia.
Jazmín tomó la decisión de ser madre a través de la gestación solidaria ya que no quiere pausar su carrera empresarial. Bárbara, que por necesidad económica alquiló su vientre.
Emma (Mariana Genesio Peña), una mujer trans que donó su esperma, y Selva, la mujer que llevó al hospital a Bárbara y entiende que su misión es unir a las mamás de la beba en Pequeña Victoria. Para poder llevar adelante el embarazo, Jazmín recurre a un centro médico en donde la contactan con Bárbara y firman un contrato confidencial a través del cual la joven se compromete a llevar adelante la gestación sin recibir dinero a cambio, aunque sí lo hará de manera ilegal. Cómo decíamos, la subrogación de vientre no está permitida en nuestro país, pero sí la gestación solidaria, esto es, sin fines de lucro.
Ahora bien, si viniera un extraterrestre a la tierra y me preguntara que está sucediendo le diría que mire la tv por cable, no supone una relación fiel pero es capaz de dar cuenta de algunas cristalizaciones, parciales es verdad, reinterpretadas, pero válidas para corroborar como está el termómetro social. Pone a disposición un mapa de cómo se encuentran las urbes, población blanca urbana, en cruce con discusiones del espacio público y normativa estatal. La tv sigue siendo la gran generadora de relatos, mítica y maravillosa que a pesar de las miles de críticas sigue generando contenido incluso para redes sociales como twitter e Instagram. El hashtag #PequeñaVictoria la rompió el día del estreno.
En ese golazo que fue el tema que trata, se derivan otros como ser problemática trans, situaciones de discriminación, la postergación de decisiones íntimas como tener un hijo/a porque constituye una “pérdida de tiempo” para la mujer “moderna, empresaria, exitosa” (y podemos agregar blanca, urbana, heterosexual). La puesta a disposición de cuerpos de mujeres pobres a mujeres ricas a cambio de dinero, la explotación sexual, la familia, los lazos de amor y cuidados no tradicionales, selección de la especie en función a patrones de belleza hegemónicos… Así, Pequeña Victoria constituye un triunfo en el horario central sólo por rozar (algunos tímidamente) estos temas que en sintonía con lo que fue “100 días para enamorarse”, promete ser un cimbronazo para más de uno/a.

Rosaura Barrios es Dra. en Comunicación (FPC- UNLP). Docente-Investigadora FHyCS/UNaM. Becaria Posdoctoral CONICET.

Ficha Técnica
Título original: Pequeña Victoria (TV Series)
Año: 2019
País: Argentina
Dirección: Erika Halvorsen (Creator), Daniel Burman (Creator)
Guion: Erika Halvorsen, Mara Pescio, Ana Accorsi
Reparto: Julieta Díaz, Natalie Pérez, Mariana Genesio Peña, Inés Estévez, Facundo
Arana, Luciano Castro, Nicolás Francella, Daniel Hendler, Jorge Suárez, Alan Sabbagh, Darío Lopilato, Ignacio Pérez Cortes, Celina Font, Emilia Mazer, Selva Alemán, Raúl Rizzo, Franco Rizzaro, Fabio Di Tomaso, Micaela Suárez, Edgardo Moreira, Valeria Lois, Osmar Nuñez, Maria Abadi, Paula Cancio, Sofía Diéguez
Productora: Emitida por Telefé. Distribuida por Viacom. Productor: Viacom
Link: https://www.youtube.com/watch?v=30DsugOVCwg

Comunicación audiovisual y educación. Una propuesta de intervención educativa

A partir de nuestro quehacer en docencia, investigación y extensión, como parte del mismo y procurando la necesaria articulación entre esas actividades sustantivas de la universidad, aceptamos gustosos la invitación del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones, por medio de la Dirección de Investigación y Capacitación, a participar en el Programa de Alfabetización Audiovisual, con la elaboración de un e-book y el dictado de un curso destinados a profesores del nivel medio de la provincia: García y colaboradores, (2019) Comunicación audiovisual y efemérides escolares, IAAVIM –Ministerio de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología (disponible en: https://m.efemerides.iaavim.misiones.gob.ar/).
Entre otras justificaciones que nos llevan a esta pre-ocupación: la gran expansión y centralidad del dominio audiovisual en el mundo contemporáneo, su fuerte impregnación en nuestros hábitats y vida cotidiana, su incansable mano tejedora de la experiencia, cuanto más de niños, adolescentes y jóvenes, que mundean “entre-múltiples pantallas”; y en correlación ineludible y que requiere respuestas fundadas, críticas y responsables, la perentoria formación docente para abordar bien pertrechados la emergencia y la problemática continuidad entre los espacios cotidianos, educativos, mediáticos, laborales, etc., esto es los trajines propios de la gente que se llevan a cabo en el complejo entretejido de esos diversos entornos, del que la escuela y los medios forman parte de manera considerable y valiosa todavía para muchos en nuestros pagos locales, provinciales y nacionales.
En el e-book desarrollamos algunas líneas generales de comunicación y educación, escuela y massmedia, narración y memoria, como algunos núcleos nocionales de una amplia constelación teórica, metodológica, práctica y estratégica que trazamos respecto de un conjunto de quince cortos audiovisuales seleccionados entre varias decenas incluidos en el Archivo General Audiovisual de la Provincia, creados en Misiones por realizadores locales y presentados en el Festival Internacional de Cortometrajes “Oberá en Cortos” en los últimos años. Nos propusimos ofrecer una caja de herramientas básicas y provisorias procedentes de distintos campos disciplinares y profesionales (Semiótica, Comunicación Social, Comunicación y Educación, Teoría y práctica Audiovisual, Arte, Estética, Análisis del Discurso) para abordar formatos audiovisuales que tratan distintas temáticas de nuestra semiosfera de fronteras, a partir de los cuales operacionalizamos ciertas relaciones con las Efemérides propias del ciclo lectivo. Así propiciamos el ejercicio reflexivo y creativo, en el que intervienen la escuela y la universidad, alrededor de las posibles formas de contar(nos) lo que (nos) pasa y (nos) puede suceder.

Marcelino García es Docente –investigador: Dpto. de Comunicación Social y Programa de Semiótica (FHyCS-UNaM)

Sororidad en clave serial y televisiva

Tanto HBO y HULU han sabido sostenerse en el tiempo sin bajar su calidad en las producciones ni repetir hasta el hartazgo la fórmula que tanto la industria Hollywoodense como Netflix -con raras excepciones- insisten en frecuentar para el mercado, con el consabido cansancio de sus espectadorxs.
Home Box Office, HBO como la conocemos todes, ha lanzado en 2017 la serie Big Little Lies, con grandes actuaciones de Reese Witherspoon (Madeline), Nicole Kidman (Celeste), Laura Dern (Renata), Shailene Woodley (Jane) y Zoë Kravitz (Bonnie). La historia de cinco mujeres que viven en Monterrey, cada una con sus diferencias y defectos -porque sí, las protagonistas no son perfectas ni en la ficción ni en la vida real- que se ven envueltas en un acto de defensa ante la violencia física y psicológica ejercida sobre una de ellas.
Mantenidxs hasta el final en vilo, la segunda temporada publicada este año prometía y ha cumplido más que satisfactoriamente a la audiencia. Con la incorporación de Meryl Streep (Mary Lousie Wright) al elenco, las tensiones se acrecientan y el nudo de la historia se agrava al punto de entender que, en los momentos más oscuros, no son sino las mujeres quienes saben aplicar el concepto de sororidad real, y no solamente de la boca para afuera.
Dato curioso, y no tan conocido, es que esta serie también es parte de una adaptación literaria de la novela homónima de Liane Moriarty de 2014. Otro detalle que debe destacarse de la serie, tanto de la primera como de la segunda temporada, es la elección musical de Susan Jacobs que ha hecho una exquisita selección de artistas para cada momento narrativo, y ha hecho famoso al tema de apertura de la misma compuesto e interpretado por Michael Kiwanuka, titulado Cold Litlle Heart.
Por otro lado, HULU Originals, plataforma perteneciente a Disney, ha sabido llevar adelante la tarea de relatar la gran novela distópica de Margaret Atwood, titulada El cuento de la criada y publicada en 1985; lo que la ha puesto en boca de todos al ganar el Emmy por mejor serie dramática en 2017 y muchos otros más en varias categorías. Algo que se volvió a repetir en 2018 y apunta a renovarse por su nueva temporada.
Circulando ya en su tercer ciclo, hemos visto por primera vez en la serie cómo las redes de aquellas mujeres sometidas a un régimen teocrático-patriarcal en demasía, dejan de lado sus condiciones impuestas ´por Gilead, para finalmente aliarse y comenzar a luchar por una causa en común: quebrar el sistema. Interesante también ha sido la apuesta de su creador Bruce Miller -uno de sus varios directorxs- por mostrar a la protagonista June (Elizabeth Moss) al punto de quiebre entre la cordura y la locura; como a su co-estrella Serena (Ivonne Strahovski) en situación similar: decidir por sólo ella o por todas. Infinidad de actrices y actores desarrollan muy bien sus papeles en este contexto.
Finalmente, nos queda la pregunta que la mayoría nos hacemos “en voz baja” y a diario: ¿hasta dónde son capaces nuestros cuerpos y mentes de soportar la hijaputez ajena? Pues bien, cuando la verdadera sororidad opera entre féminas, el umbral de dolor pareciera ser mucho mayor nos dicen estas dos apuestas seriales, que constituyen dos buenos ejemplos de cómo deberíamos aplicar el concepto fuera de la ficción.

Link Temporada 3 The Handmaid´s Tale: https://www.youtube.com/watch?v=dABBkBGL6bI
Link temporada 2 Big Little Lies: https://www.youtube.com/watch?v=2LyWg6_4T3k

Valeria Darnet es Licenciada en Artes Plásticas, grabadora, docente investigadora FAyD-UNaM.