Reseñas en "MISCELÁNEAS"

Sororidad en clave serial y televisiva

Tanto HBO y HULU han sabido sostenerse en el tiempo sin bajar su calidad en las producciones ni repetir hasta el hartazgo la fórmula que tanto la industria Hollywoodense como Netflix -con raras excepciones- insisten en frecuentar para el mercado, con el consabido cansancio de sus espectadorxs.
Home Box Office, HBO como la conocemos todes, ha lanzado en 2017 la serie Big Little Lies, con grandes actuaciones de Reese Witherspoon (Madeline), Nicole Kidman (Celeste), Laura Dern (Renata), Shailene Woodley (Jane) y Zoë Kravitz (Bonnie). La historia de cinco mujeres que viven en Monterrey, cada una con sus diferencias y defectos -porque sí, las protagonistas no son perfectas ni en la ficción ni en la vida real- que se ven envueltas en un acto de defensa ante la violencia física y psicológica ejercida sobre una de ellas.
Mantenidxs hasta el final en vilo, la segunda temporada publicada este año prometía y ha cumplido más que satisfactoriamente a la audiencia. Con la incorporación de Meryl Streep (Mary Lousie Wright) al elenco, las tensiones se acrecientan y el nudo de la historia se agrava al punto de entender que, en los momentos más oscuros, no son sino las mujeres quienes saben aplicar el concepto de sororidad real, y no solamente de la boca para afuera.
Dato curioso, y no tan conocido, es que esta serie también es parte de una adaptación literaria de la novela homónima de Liane Moriarty de 2014. Otro detalle que debe destacarse de la serie, tanto de la primera como de la segunda temporada, es la elección musical de Susan Jacobs que ha hecho una exquisita selección de artistas para cada momento narrativo, y ha hecho famoso al tema de apertura de la misma compuesto e interpretado por Michael Kiwanuka, titulado Cold Litlle Heart.
Por otro lado, HULU Originals, plataforma perteneciente a Disney, ha sabido llevar adelante la tarea de relatar la gran novela distópica de Margaret Atwood, titulada El cuento de la criada y publicada en 1985; lo que la ha puesto en boca de todos al ganar el Emmy por mejor serie dramática en 2017 y muchos otros más en varias categorías. Algo que se volvió a repetir en 2018 y apunta a renovarse por su nueva temporada.
Circulando ya en su tercer ciclo, hemos visto por primera vez en la serie cómo las redes de aquellas mujeres sometidas a un régimen teocrático-patriarcal en demasía, dejan de lado sus condiciones impuestas ´por Gilead, para finalmente aliarse y comenzar a luchar por una causa en común: quebrar el sistema. Interesante también ha sido la apuesta de su creador Bruce Miller -uno de sus varios directorxs- por mostrar a la protagonista June (Elizabeth Moss) al punto de quiebre entre la cordura y la locura; como a su co-estrella Serena (Ivonne Strahovski) en situación similar: decidir por sólo ella o por todas. Infinidad de actrices y actores desarrollan muy bien sus papeles en este contexto.
Finalmente, nos queda la pregunta que la mayoría nos hacemos “en voz baja” y a diario: ¿hasta dónde son capaces nuestros cuerpos y mentes de soportar la hijaputez ajena? Pues bien, cuando la verdadera sororidad opera entre féminas, el umbral de dolor pareciera ser mucho mayor nos dicen estas dos apuestas seriales, que constituyen dos buenos ejemplos de cómo deberíamos aplicar el concepto fuera de la ficción.

Link Temporada 3 The Handmaid´s Tale: https://www.youtube.com/watch?v=dABBkBGL6bI
Link temporada 2 Big Little Lies: https://www.youtube.com/watch?v=2LyWg6_4T3k

Valeria Darnet es Licenciada en Artes Plásticas, grabadora, docente investigadora FAyD-UNaM.

Patriarcado

Patéticos patriarcas primigenios,
podridos pedófilos perversos,
pérfidos payasos proxenetas,
pestilentes pornógrafos procaces,
pululan en plazas, parques, pasillos y privados,
pontifican en púlpitos,
planifican en público,
perpetúan las prácticas,
porque pueden.
prueban, presionan, persiguen, piropean,
porque pueden,
perjudican, profanan, proscriben, proyectan,
porque pueden,
persuaden, perturban, petrifican, perpetran
porque pueden,
provocan, se propasan, patotean, pretextan,
porque pueden,
pegan, patean, pisotean, penetran
porque pueden,
perforan, precintan, prostituyen, pulverizan,

porque pueden,

porque pueden,

porque pueden.

(PATRIARCADO)

Silvia Hache.

Ausentes

Artista: Yohana Pedrozo.
Título: Ausentes.
Año: 2019.
Técnica: Bordado sobre tela.

Paridad: maquillaje de un régimen opresor.

En octubre de 2018 la legislatura de nuestra provincia votó por unanimidad la ley de Paridad de Género, con lo cual las listas electorales deberían estar compuestas por un 50 por ciento de mujeres. La aprobación fue presentada como “una conquista histórica” de las misioneras y de los festejos participó casi la totalidad de los partidos políticos.
Ahora bien, el oportunismo de estas fuerzas políticas hace pie en la consideración, más o menos extendida, de que la presencia de más mujeres en los espacios de decisión nos permitirá avanzar en la conquista de nuestros derechos. Sin embargo, la realidad se encargó en numerosísimas oportunidades de demostrar que la presencia de mujeres en los espacios políticos y de poder no significa, per sé, un avance en nuestras reivindicaciones. Cristina Kirchner fue presidenta durante ocho años, durante los cuales se encargó de bloquear el tratamiento del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, una de las demandas históricas del movimiento de mujeres. Además, fue durante su gobierno que se llevó a cabo la reaccionaria reforma del Código Civil que significó un retroceso en varios aspectos, particularmente al considerar en su artículo 19 que la vida humana comienza con la concepción. Fue ésta reforma la que utilizaron como mayor argumento legisladores, curas y pastores en su campaña contra el aborto legal.
Otro ejemplo lo encontramos en los votos de las diputadas nacionales en ocasión del tratamiento del proyecto IVE en el congreso: de las 100 diputadas 50 votaron a favor, 49 en contra y una se abstuvo, vaya paridad.
¿Por qué el ingreso de mujeres a cargos políticos no se traduce en avances en las condiciones de existencia de las trabajadoras? Porque el ingreso de las mismas no está condicionado al ingreso de nuestro programa de reivindicaciones. No existe programa político burgués que pueda resolver el problema de la mujer trabajadora, ni ocuparse de su empoderamiento porque choca con la pared de la precarización, el
ajuste y todas las miserias garantizadas por un estado al que ya nos ocupamos en señalar como el responsable de la perpetuación de nuestra situación de opresión y sometimiento. En los programas e incluso en su composición en partidos como la Renovación, PJ, UCR, PRO el pliego político histórico del movimiento de mujeres está ausente. Y si tuvieran alguna mención, sus acciones legislativas no podrían
aprobar los presupuestos donde se garantiza la miseria salarial para las estatales, los despidos y en el mejor de los casos la continuidad de la precariedad laboral como en los parques de La Salud y Conocimiento.
El movimiento de mujeres de nuestro país, con décadas de lucha, jamás incluyó entre sus demandas una ley en éstos términos. Cabe preguntarse si en todos éstos años no percibimos que teníamos a mano la llave para resolver nuestros problemas. No pareciera ser el caso y a sabiendas de que ésta ley generó ciertas expectativas en muchas compañeras, tenemos que remarcar: se plantea el rechazo de los cupos de toda clase, pues no sirvieron para avanzar en nuestros derechos, únicamente fueron utilizados como instrumento del estado para intervenir y regimentar la vida interna de los partidos. Antes con el cupo de 30 por ciento y ahora con el de 50, las trabajadoras tenemos los mismos problemas para participar en política: el peso de las tareas domésticas, la carga casi exclusiva del cuidado de niños y ancianos, la precariedad laboral, la maternidad forzada, la violencia en todas sus formas.
Mientras no se cambien éstas condiciones materiales los cupos son, en los partidos del régimen, para las pocas que tienen sus necesidades cubiertas. La emancipación de la mujer es incompatible con un régimen basado en la explotación de las mayorías populares por parte de una minoría patronal. A partir de ésta comprensión queda planteada la pelea fundamental: la lucha contra este sistema al que la violencia y sojuzgamiento de las mujeres le es funcional. Y la lucha es por un gobierno de las y los trabajadores.

Olga Aguirre es militante socialista.

Link https://prensaobrera.com/politicas/63652-misiones-la-justicia-electoral-convalida-el-cupo-contra-la-participacion-de-las-mujeres