Reseñas en "CINÉFILOS"

“Pequeña Victoria” del Prime Time:

Con más de 17 puntos de rating la nueva novela de Telefé protagonizada por Julieta Díaz, Inés Estévez, Natalie Perez y Mariana Genesio Peña arrasó el lunes 16 dejando muy por detrás a Marcelo Tinelli, quién hasta hace unos días era el rey de la TV argenta en ese horario. No poco revuelo causó “Pequeña Victoria” en las redes y en programas de la tv por aire (por cable en el interior) ¡Qué sorpresa nos dio su estreno! Y es que “Pequeña Victoria” trata el tema de la subrogación de vientre, figura que comprende un vacío legal en normativa argentina, y cuenta la historia de cuatros mujeres en torno a Victoria, la beba que nace a “pedido” de Jazmín (el personaje de Julieta Díaz) en el vientre de Barbi (el personaje de Natalie Pérez).
“No quiero ser madre”, gritaba Barbi mientras entraba a la sala de parto a punto de dar a luz a Victoria. “¿Llamo al padre?”, pregunta el hermoso personaje de Selva (Inés Estevez). “No hay padre, llámala a la madre”. Y así se empieza a enredar esta trama que promete legitimar opciones diversas de lo que consideramos por familia.
Jazmín tomó la decisión de ser madre a través de la gestación solidaria ya que no quiere pausar su carrera empresarial. Bárbara, que por necesidad económica alquiló su vientre.
Emma (Mariana Genesio Peña), una mujer trans que donó su esperma, y Selva, la mujer que llevó al hospital a Bárbara y entiende que su misión es unir a las mamás de la beba en Pequeña Victoria. Para poder llevar adelante el embarazo, Jazmín recurre a un centro médico en donde la contactan con Bárbara y firman un contrato confidencial a través del cual la joven se compromete a llevar adelante la gestación sin recibir dinero a cambio, aunque sí lo hará de manera ilegal. Cómo decíamos, la subrogación de vientre no está permitida en nuestro país, pero sí la gestación solidaria, esto es, sin fines de lucro.
Ahora bien, si viniera un extraterrestre a la tierra y me preguntara que está sucediendo le diría que mire la tv por cable, no supone una relación fiel pero es capaz de dar cuenta de algunas cristalizaciones, parciales es verdad, reinterpretadas, pero válidas para corroborar como está el termómetro social. Pone a disposición un mapa de cómo se encuentran las urbes, población blanca urbana, en cruce con discusiones del espacio público y normativa estatal. La tv sigue siendo la gran generadora de relatos, mítica y maravillosa que a pesar de las miles de críticas sigue generando contenido incluso para redes sociales como twitter e Instagram. El hashtag #PequeñaVictoria la rompió el día del estreno.
En ese golazo que fue el tema que trata, se derivan otros como ser problemática trans, situaciones de discriminación, la postergación de decisiones íntimas como tener un hijo/a porque constituye una “pérdida de tiempo” para la mujer “moderna, empresaria, exitosa” (y podemos agregar blanca, urbana, heterosexual). La puesta a disposición de cuerpos de mujeres pobres a mujeres ricas a cambio de dinero, la explotación sexual, la familia, los lazos de amor y cuidados no tradicionales, selección de la especie en función a patrones de belleza hegemónicos… Así, Pequeña Victoria constituye un triunfo en el horario central sólo por rozar (algunos tímidamente) estos temas que en sintonía con lo que fue “100 días para enamorarse”, promete ser un cimbronazo para más de uno/a.

Rosaura Barrios es Dra. en Comunicación (FPC- UNLP). Docente-Investigadora FHyCS/UNaM. Becaria Posdoctoral CONICET.

Ficha Técnica
Título original: Pequeña Victoria (TV Series)
Año: 2019
País: Argentina
Dirección: Erika Halvorsen (Creator), Daniel Burman (Creator)
Guion: Erika Halvorsen, Mara Pescio, Ana Accorsi
Reparto: Julieta Díaz, Natalie Pérez, Mariana Genesio Peña, Inés Estévez, Facundo
Arana, Luciano Castro, Nicolás Francella, Daniel Hendler, Jorge Suárez, Alan Sabbagh, Darío Lopilato, Ignacio Pérez Cortes, Celina Font, Emilia Mazer, Selva Alemán, Raúl Rizzo, Franco Rizzaro, Fabio Di Tomaso, Micaela Suárez, Edgardo Moreira, Valeria Lois, Osmar Nuñez, Maria Abadi, Paula Cancio, Sofía Diéguez
Productora: Emitida por Telefé. Distribuida por Viacom. Productor: Viacom
Link: https://www.youtube.com/watch?v=30DsugOVCwg

Complejidad e intensidad: el lenguaje Noé

El director argentino Gaspar Noé, radicado en Francia, ha ganado gran fama por sus
películas controversiales, polémicas escenas explícitas, shockeantes al mejor estilo del cine snuff, pero a su vez se muestra fiel a una estética apreciable a los sentidos, con una clara referencia a Stanley Kubrick en su gran mayoría. En sí la violencia humana ha caracterizado sus films, tanto visuales como psicológicos, creando ambientes en donde las situaciones comunes o banales pueden convertirse en caóticas o traumáticas sin mediar pausas o intersticios argumentales. El impacto, el shock, hace recordar a los Accionistas Vieneses de los años 60, aunque éstos no hacían cine, más bien hacían arte con sus cuerpos. Pero si hablamos de cuerpos es también porque justamente la violencia humana a que alude Gaspar Noé trata precisamente de cuerpos, cuerpos que sienten, que expresan, que aman, que temen. En este sentido juega un papel importante lo erótico, lo sexual, el deseo.
Ahora bien, Climax no es un musical ni algo parecido, aunque trate de bailarines y que un tercio de película sea el ensayo de una coreografía muy bien elaborada y montada, con una música de fondo acorde a los cuerpos danzantes, visualmente exquisita, vibrante, fluida. La película trata más bien de los personajes, que cuentan entre más de veinte en escena. Personajes singulares, con identidades diversas, pero con el interés común de triunfar como bailarines. En sí la trama se desarrolla en dos o tres “planos secuencia” en donde discurren las interacciones, donde podremos conocer más de cada uno de los que integran el elenco del ensayo. No solo visualmente la cinta va atrapando al espectador de manera intimista, además es fundamental el sonido que ambienta todas las escenas, transportando al que está detrás de cámara a la situación misma que está sucediendo ante sus ojos. De un clima alegre y festivo, el film va mutando a otro más oscuro y siniestro, confuso e incluso ambiguo, y esto el director lo logra a través de planos que se ajustan al estado anímico de los personajes, similar al ya empleado en su película anterior: Irreversible.

Cesar Darío Vasconcello es Profesor y Licenciado en Artes Plásticas (FAyD, UNaM), docente en el nivel secundario, ilustrador y especialista en grabado.

Ficha técnica
Título original: Climax
Año: 2018
Duración: 95 min.
País: Francia
Dirección: Gaspar Noé
Guion: Gaspar Noé
Fotografía: Benoît Debie
Reparto: Sofia Boutella, Romain Guillermic, Souheila Yacoub, Kiddy Smile, Claude
Gajan Maull, Giselle Palmer, Taylor Kastle, Thea Carla Schott, Sharleen Temple, Lea
Vlamos, Alaia Alsafir, Kendall Mugler, Lakdhar Dridi, Adrien Sissoko, Mamadou
Bathily
Link: https://www.youtube.com/watch?v=012nuq0dyno&feature=youtu.be

Los Vagos y la mirada en el espejo

En 2018 se estrenó la ópera prima de Gustavo Biazzi, (1978), titulada “Los Vagos”, etiquetada bajo el género que se conoce como coming of age. Es la historia de Ernesto y sus amigos, los vagos, durante un verano posadeño que recorre todos los lugares comunes de ciertos mandatos masculinos.
Los personajes, tanto masculinos como femeninos, son fácilmente reconocibles, cercanos en alguna medida. Tal vez por ello invitan a la identificación que puede oscilar entre la dolorosamente consciente aceptación o el intolerable rechazo por hartazgo. “Los vagos”, entonces, nos presenta un espejo, una suerte de sociograma ambientado en los noventa que nos devuelve un pequeño y anecdótico drama individual y con ello la mostración de nuestra arraigada cultura patriarcal. Un retrato con algunas notas nostálgicas, otras realistas, algunas redundancias que nos muestra modelos de crianza (masculinos), de relaciones sexo-afectivas, mandatos de género, formas de ser jóven, modos de ser locales, modulaciones e inflexiones de
nuestro hablar misionero y también los rasgos de nuestras estructuraciones societales (capital -interior, público-privado, jerarquías heteronormativas).
Los reconocimientos son casi inevitables pero no necesariamente empáticos. La transformación del protagonista, que se anticipa interna, se sabe inexorable; aunque la espera pueda exasperar a aquellos espectadores con ‘metabolismos narrativos acelerados’.
El relato sostiene la mayor parte del tiempo el modelo clásico de la transparencia enunciativa. Pero no se trata de una descripción ascéptica de lo que significa ser varón. Aunque sutilmente manifiestas, aparecen algunas marcas que develan una manera masculina de mirar y de contar, con sus luces y sombras. Atisbos de esa mirada revelan el orden de las visibilidades: el placer del sexo, los cuerpos disponibles bajo la pulsión del deseo escópico compartido; mientras que frente al llanto y la tristeza del protagonista la mirada sólo se arrima desde el umbral y se aleja dejándonos la oscuridad de una pared impenetrable frente a la intimidad del dolor de un varón. Es esa mirada la que puede ser enjuiciada y ya lo fue en algunos contextos, criticada, comprendida, debatida o dialogada tal vez, desde múltiples lecturas situadas.
Un relato que, superado cierto tedio del tempo narrativo, se abre a los enredos y a las tramas de una sociedad en la que los mandatos de género ya se discuten públicamente. Pero esa es ya otra historia. Sólo resta decir que como en el film la vida sigue a pesar de todo y cada uno sabrá con qué hermandades continua hacia adelante o si se queda mirando el espejo que ya lo sabemos está hecho añicos hace rato.

 

María del Rosario Millán es Doctora en Semiótica (UNC). Docente UNaM. Investigadora CONICET.

Ficha técnica
Título original: Los vagos
Año: 2017
Duración: 92 min.
País: Argentina
Dirección: Gustavo Biazzi

Guion: Gustavo Biazzi
Fotografía: Alejo Maglio
Reparto: Agustín Ávalos, Ana Clara Lasta, Emanuel Gómez, Juan Pablo Vitale,
Marcelo Enríquez, Walter Casco, Bárbara Hobecker
Productora: La Unión de los Ríos

Link trailer: https://www.youtube.com/watch?v=Lb6tlpNNPlM

Ante todo, humana.

É necessário se espantar, se indignar e se contagiar,
só assim é possível mudar a realidade.
Nise da Silveira

 

Si bien hoy en día la Arteterapia es una disciplina institucionalizada en carreras de grado y posgrado, reconocida tanto en nuestro país como en muchas universidades alrededor del mundo, no siempre ha sido así. Para el contexto de Río de Janeiro de 1940, el arte en el campo de la medicina sólo categorizaba como “pasatiempo” de algunos pabellones de pacientes psiquiátricos.
Nise: O Coração da Loucura es un film brasilero de 2015 que, bajo la dirección de Roberto Berliner con muy buenas actuaciones de Gloria Pires como protagonista y de sus compañeros de elenco como enfermos mentales, narra la historia basada en hechos reales de la psiquiatra Nise da Silveira (1905-1999), una de las primeras mujeres médicas de Brasil, graduada en 1926 y pionera en su campo.
Luego de un confinamiento de 18 meses que comenzó en 1936 -a raíz de la Insurrección Comunista en Brasil de 1935-, quien introdujo la psicología de Carl Jung en el país debió enfrentarse a sus colegas varones, tanto en teorías y prácticas psiquiátricas, como ante el menosprecio constante por ser la única mujer profesional a la par de aquellos.
Una vez regresada a la actividad profesional en el Centro Psiquiátrico Nacional Pedro II, en Río de Janeiro, 1944, en desacuerdo total con los métodos de electrochoque y lobotomía para los pacientes del lugar, la doctora es transferida al pabellón de los desahuciados, donde crea el área de la Terapia Ocupacional. Convencida de que el arte es una de las mejores herramientas de canalización comunicativa para los internos, comienza un experimento sobre la emoción humana que la llevaría, a lo largo de toda su trayectoria, a obtener becas, premios y reconocimientos a nivel mundial.
La creación artística y el acervo logrado por sus pacientes -Adelina Gomes; Carlos Pertuis; Emygdio de Barros, Octávio Inácio, fueron algunos de los más destacados- ha repercutido en la sociedad carioca intelectual y cultural de mediados del siglo XX, dejando una marca imborrable en su historia: se hicieron muestras, se crearon museos relacionados, y hasta los mismísimos agentes de la Institución Arte brasilera avalan sus producciones hasta el día de hoy.
Sumamente cuidada la estética y colorimetría del film, la puesta en escena y la dirección fotográfica de la mano de Andre Horta, Nise… nos traslada a un universo que muchas veces tememos pero habita en cada uno de nosotros: la locura es tan humana como la cordura y, tal vez, el secreto del equilibrio entre ambas esté en las palabras de Nise: “Não se curem além da conta. Gente curada demais é gente chata. Todo mundo tem um pouco de loucura. Vou lhes fazer um pedido: Vivam a imaginação, pois ela é a nossa realidade mais profunda. Felizmente, eu nunca convivi com pessoas ajuizadas”.

Datos de la Obra
Título original: Nise: O Coração da Loucura
Año: 2015
Duración: 106 min.
País: Brasil
Dirección: Roberto Berliner
Guion: Roberto Berliner, Flavia Castro, Patrícia Andrade, Chris Alcazar, Mauricio Lissovski, Leonardo Rocha,
Maria Camargo
Música: Jaques Morelenbaum
Fotografía: Andre Horta
Reparto: Glória Pires, Simone Mazzer, Julio Adrião, Claudio Jaborandy, Fabrício Boliveira, Roney Villela, Flavio Bauraqui, Bernardo Marinho, Augusto Madeira, Felipe Rocha
Productora: TV Zero

 

Valeria Darnet es artista grabadora, crítica y docente-investigadora UNaM.
Link: https://www.youtube.com/watch?v=SaxliqTESKc