En La Mira — Boletín de reseñas críticas

ISSN 2618-3056

#34, MISCELÁNEAS / Sep, 2018

¡CON LA EDUCACIÓN DEL PUEBLO NO!

Para el pueblo lo que es del pueblo, porque el pueblo se lo ganó,
para el pueblo lo que es del pueblo, para el pueblo Liberación.
Canción de Pedro y Pablo.

Hemos entrado en un período histórico surrealista, el cual aún no llegamos a comprender y ser totalmente conscientes de lo que estamos atravesando, donde peligra nuestra propia soberanía, y uno de los tantos derechos sociales adquiridos por el propio soberano, EL PUEBLO, como es el caso de la “Educación Pública”, una de las tantas cosas preciosas que nos caracteriza como país, porque ella es PÚBLICA, LAICA Y GRATUITA PARA TODXS.  Emergemos como país latinoamericano dándole esa posibilidad a millones de personas.

Nos parece surrealista la cuestión, ya que después de tantas luchas conquistadas hoy nos las quieran arrebatar; a nosotros, a primeras generaciones en poder acceder a un título  universitario, hijos de colonos, tareferos, que envenenaron sus cuerpos manipulando agrotóxicos, de empleadas domésticas que sirvieron a la clase más pudiente toda su vida en negro, a esos mismos que se revolcaron en su propio nido de víboras por la bronca que les generó  que ellas recibieran una jubilación “sin aportes”; hijos de esos changarines que se pasaron horas bajo el sol por unos pocos pesos… Hoy, gracias a ellos, a la justicia social y la lucha del pueblo, pudimos llegar hasta aquí, una posta de la cual nos aferramos y la que defenderemos hasta las últimas consecuencias, porque no dejaremos que nos la quiten; porque es nuestra, de todos, y sabemos que todos podemos llegar a la universidad. Todos… y nadie nos puede decir lo contrario. La vamos a defender hoy, más que nunca, porque tenemos ese poder, el del conocimiento, el de la sensibilidad con nuestros pares, de verlo como un bien general para todos, donde el individualismo no debe de existir.

Estos días encontraron en Corrientes los restos de Carlos Enrique Tereszecuk, posadeño desaparecido en la última dictadura cívico-militar en Argentina, un joven de tan sólo 24 años, de Villa Urquiza, que luego de estudiar Teología y Filosofía en Córdoba, quería seguir estudiando en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales la carrera de Trabajo Social. Militante del movimiento estudiantil, comprometido con la educación, osada decisión en los tiempos que corrían, ya que la actividad gremial era severamente perseguida por el gobierno dictatorial, presidido en ese entonces por Videla. Carlos volvió a ser nombrado, recordado e inmortalizado, haciéndonos sentir ese dolor y bronca, la cual transformamos para seguir luchando en su memoria, y en memoria de todos esos desaparecidos de ese 16 de septiembre que se acerca, por la lucha de un boleto gratuito para los estudiantes que fue considerada por las Fuerzas Armadas como «subversión en las escuelas».

Por todos esos compañeros, no abandonaremos la lucha, continuaremos con lo que ustedes comenzaron, porque no fue en vano perder la vida por la causa, nosotrxs seguimos por ustedes, porque así se traza la historia… por luchas, por conquistas, de rebelarnos hacia esos que nos quieren callar y oprimir… RECORDAR ES RESISTIR.

Estamos hablando aquí del futuro de un país, del futuro de nuestros hijos, sobrinos, nietos, que dolorosamente están condenados a pagar una deuda externa al FMI, a esos mismos que nos sangraron tanto tiempo, del cual pudimos estar casi libres gracias a un gobierno pasado que trató de sacarnos de toda esa barbaridad, donde estábamos logrando ese levantamiento y resurgimiento como pueblo latinoamericano, un sueño que comenzaba a hacerse realidad… y otra vez nos golpearon -y fuerte-, pero cuando la otra mitad del pueblo despierte y se dé cuenta de lo que pasó, volveremos más fuertes que nunca.

Verónica Nair Tellechea es Profesora en Artes Plásticas, FAyD, UNaM.

Link: http://www.stopenlinea.com.ar/…

#34, RECOMENDADOS / Sep, 2018

¿La educación emancipa?

Muchos llevamos a la crítica las bases en las cuales se cree construir conocimiento, porque justamente la pregunta que muchos nos hacemos es si realmente se construye o sólo se instruye. He ahí la contraposición fundamental que el libro quiere proponer.

En este marco se encuentra “El maestro ignorante, cinco lecciones sobre la emancipación intelectual” del filósofo francés Jacques Rancière publicado en 1987 y reeditado en una versión ampliada junto con una entrevista al autor en 2016 por Libros del Zorzal.

Nos trae a colación una historia del siglo XIX del pensador Joseph Jacotot, aquél francés que proclamó la emancipación intelectual. Un libro que procura preguntarse acerca de la simetría que propone aquél pedagogo entre el maestro y el alumno, derribando el imaginario del sabio que transmite, para plantear una construcción conjunta de conocimiento de igual a igual, aboliendo el concepto de “explicar”. Ya que si partimos de iguales condiciones, ¿quién o qué se explica? ¿El maestro necesita al alumno o viceversa?

Dichos interrogantes llevan a confrontar la actualidad opresiva hacia la educación pública con un pensador del 1800 que ya advertía la diferencia clasista de la enseñanza dando voz a la clase obrera. Hace hincapié en el padre de familia como herramienta facilitadora para la emancipación intelectual sin necesidad de un “explicador”, que no significa más que libertad: todos parten desde la misma inteligencia. Y dicha libertad es la que nos hace replantearnos la situación actual, luchar por un fin común que no es más que la educación igualitaria para todos y todas, porque en definitiva lo que buscamos es la emancipación social y la descentralización de la “inteligencia”.

Quienes se animan a recorrerlo, ponen en quiebra el sistema que nos atraviesa desde añares, aquella idea arcaica de poner al maestro en una tarima vomitando saberes sin recibir nada del otro lado. Invertir el orden es animarse a crear sin repetir.  

 

Camila Raimondi es estudiante avanzada de la Licenciatura en Psicología en la Universidad de Buenos Aires. Ayudante de segunda en la Cátedra II “Psicología Evolutiva: Adolescencia” UBA.

Datos de la obra:
Título: El maestro ignorante: cinco lecciones sobre la emancipación intelectual.
Autor: Jacques Rancière
Traducción: Claudia Fagaburu
Año: 2016, 2da edición ampliada. (1987)
Bs. As.: Libros Del Zorzal
Link http://www.edhasa.com.ar/libro.php?ean=9789876284783&t=El+maestro+ignorante

#33, TAPA / Jul, 2018

Los dinosaurios (entre la percha y el Misoprostol)

Febrilmente escrito en el celular durante el insomnio de la madrugada del 10 de agosto de 2018.
Posadas, Misiones, R.A

Pobres. Digo por los dinosaurios, claro. Desaparecieron de la faz de la tierra sin conocer a ese ser, que posteriormente se lo llamó de humano. En estos días aparecieron nuevamente mencionados para ser usados como metáfora de algunos integrantes del senado argentino que argumentaron su rechazo al proyecto de ley de Interrupción voluntaria del embarazo, aprobado en la cámara de diputados. La metáfora, como corresponde a su carácter paradigmático, asocia lo arcaico del pensamiento de estas personas y, además, el hecho de que en algún momento ya no tendrán lugar en un mundo que sea realmente más humano. Tengo mis dudas a que algún día lleguemos a ese lugar.

De todas maneras, algunas de las argumentaciones esgrimidas durante el día y la madrugada del miércoles 8 y jueves 9 de agosto en el recinto parecieran haber sido sacadas del catálogo de lugares comunes que reflejan los aspectos más miserables y menos humanos del ser que no llegó a ver siquiera un dinosaurio. Estuvo quien dijo no haber tenido tiempo para leer el proyecto aprobado en diputados pero igual votaba en contra. Otro, a la manera de Manolito (aquel personaje de Mafalda de Quino), confundió la gratuidad de la salud en un estado presente con el debe y haber de un mercadito de ramitos generales. Alguien hablo de violaciones no forzadas. Hubo una descarada e ideológica mención despectiva de la palabra ideología. También hubo apelaciones, algunas más pornográficas y otras más explícitas, a convicciones religiosas y estados teocráticos. Disquisiciones de dudosas constitucionalidades que se enredaban en palabreríos sordos y sin sentido. Pero quizás lo que más me llamó la atención es que se votó por un rechazo. No hubo una propuesta que superara, o incluso que empobreciera, el proyecto que habían aprobado en la cámara de diputados. Sólo la indiferencia ante la muerte, la representación de un estado ajeno, mudo y estático ante las pocilgas sucias y desoladas en donde se practican los abortos clandestinos y arriesgan su vida las mujeres que decidieron sobre su cuerpo. Se habló, se discutió sobre la salud pública, y la respuesta fue un lacónico no. El rechazo. En nombre de dios, del marketing electoral, de los “costos” (¿qué precio tiene la vida?) no se planteó un futuro. Como la muerte. Una metáfora casi literal, si se me permite. En nombre de las dos vidas se condenó a la muerte, a la tortura en el mejor de los casos, a miles de mujeres que no entienden por qué todavía hay quien dice ser dueño de sus cuerpos.

Sin embargo, hay una lucha que en las calles, en los lugares de trabajo, en los hogares, se hace sentir. Son miles y miles de mujeres qué están haciendo oír su voz, deconstruyendo mandatos, legados, asimetrías e injusticias dentro de las cuales está el derecho de la interrupción voluntaria del embarazo. “Donde hay una necesidad, hay un derecho” dijo una sabia mujer hace tiempo atrás. Y creo que esto recién empieza. Se trata de luchar contra la muerte cómo dijera Jon Snow, citando a Heidegger. Uno sabe que pierde, pero sigue. Los dinosaurios están ahí, no son los mismos que transitaron la tierra en los albores de un tiempo que ni tiempo era. Estos senadores también dejarán su función tarde o temprano. Otros vendrán y otras ampliaciones de derecho tendrán que ser discutidas.

Sin embargo, en los claroscuros de la historia de la humanidad hay días en que, después del dolor, un alivio nos permite sentirnos humanamente solidarios. Ese cambio de aire, esa frágil luz de humanidad, es suficiente para que los dinosaurios se descascaren, por lo menos por un tiempo. Mientras tanto, a paso firme, con sororidad y empatía, una marea verde (que confluye con una naranja) hace de este país (y continente) un mundo que se vislumbra más humano y justo. “Los que están en el aire pueden desaparecer en el aire / los que están en la calle pueden desaparecer en la calle. / Los amigos del barrio pueden desaparecer, / pero los dinosaurios van a desaparecer.” Charly García, otra vez, como tantas.

Del blog: https://elauradelosdesangelados.wordpress.com/

Café Azar es Licenciado en Antropología Social por la UNaM.

#33, CINÉFILOS / Jul, 2018

¿Rojas o verdes?

“El control de las mujeres y sus descendientes ha sido la piedra de toque de todo régimen represivo de este planeta”
Margaret Atwood

 

En la interpretación de la serie televisiva El cuento de la Criada (2017, Hulu–MGM Televisión), cobra aún más fuerza que en el relato literario de la novela homónima de Atwood (Ver Recomendados).  No solamente por la sensibilidad que transmiten los personajes y la disposición impecable de los escenarios, sino también por la recuperación de los símbolos que representan a las mujeres en esta historia.   

Es así que las criadas se diferencian del resto por su traje rojo, de las esposas de los comandantes que visten celeste y las sirvientas o trabajadoras de gris.  Lo interesante, es que en esta segmentación, no solamente son clasificadas y separadas, sino que también se refuerza el efecto contrario: quienes comparten en color nunca están solas, más aún quienes comparten la miseria de ser criadas, resisten su condena por ser fértiles apoyadas en los susurros y miradas que son los mínimos lazos afectuosos que pueden otorgarse entre ellas.

La empatía entre esposas y criadas es un riesgo mortal que nadie quiere romper, las reglas impuestas por esta dictadura teocrática son saltadas solamente por quienes tienen la valentía de esperar un castigo que sea equiparable con el tedio de ese sistema. Los juegos de poder son extremos e incuestionables.

Sin embargo, las mujeres de esta historia por más segmentadas que se vean atraviesan un punto en común, que es el relato de la protagonista. Ella conjuga a todas, tanto del “antes” como del “después” de este cambio de realidades.  Cada criada vestida de rojo es una y es todas a la vez; de esta manera, cada riesgo que se elige correr, y cada logro obtenido tienen repercusión tanto en lo personal como en lo colectivo. Y esa puede ser la veta esperanzadora que las mantiene.

Entonces pienso que, en esa conjunción está lo sobresaliente de la obra, las mujeres siempre representadas como rivales empiezan a perder su fuerza y su veracidad. No seguimos más esos estereotipos que no nos ponen como iguales. Hoy, como las criadas, somos una y somos todas, compartiendo un mismo color, unidas en esta ola esmeralda que nos reserva como final un futuro esperanzador.

 

Mariana Florencia Kachuk, Profesora de Lengua y Literatura. Actualmente cursa el ciclo de Licenciatura en Enseñanza de la Lengua y la Literatura en la UNLVirtual.

Datos técnicos
Título original: The Handmaid’s Tale
Año: 2017
País: Estados Unidos
Dirección: Bruce Miller (Creator), Reed Morano, Mike Barker, Kate Dennis, Floria Sigismondi, Kari Skogland, Daina Reid
Guion: Bruce Miller, Ilene Chaiken, Dorothy Fortenberry, Lynn Renee Maxcy, Nina Fiore, Wendy Straker Hauser, Eric Tuchman, John Hererra, Kira Snyder, Leila Gerstein (Novela: Margaret Atwood)
Música: Adam Taylor
Fotografía: Colin Watkinson, Zoe White
Reparto: Elisabeth Moss, Joseph Fiennes, Max Minghella, Yvonne Strahovski, Alexis Bledel, Ann Dowd, Jordana Blake, O.T. Fagbenle, Samira Wiley, Nina Kiri, Amanda Brugel, Edie Inksetter, Madeline Brewer, Jim Cummings, Marisa Tomei, Grace Munro, Clea Duvall, Simon Northwood, Gary ‘Si-Jo’ Foo, John Carroll Lynch, Katie Messina, Robert Curtis Brown, Sydney Sweeney, Stephen Kunken, Erin Way, Ever Carradine, Jenessa Grant, Krista Morin, Angela Vint, Tattiawna Jones, Bradley Whitford
Productora: Emitida por Hulu; MGM Television / Hulu
Duración: 60 min.
Temporadas: 2

Link trailer: https://www.youtube.com/watch?v=X9HO210HEz8