En La Mira — Boletín de reseñas críticas

ISSN 2618-3056

#33, RECOMENDADOS / Jul, 2018

Cuando las decisiones del Estado sí importan

Muchos creemos, que los escritores persiguen una necesidad por plantear nuevas realidades, o mundos posibles, es allí donde quienes eligen la ficción pueden elegir dos caminos contundentes: la utopía, donde este mundo idílico es perfecto; o su claro opuesto, la distopía. Ahora, lo que hace que una ficción distópica conmueva a sus lectores es la verosimilitud que presenta allí, es decir, que realmente pueda considerarse como realidad.

En este marco, se encuentra la novela El cuento de la criada de la canadiense Margaret Atwood, quien en 1985 plantea este futuro impactante en la sociedad, cuyo principal problema es la escasez en los números de natalidad; y las medidas que se toman para revertir esta situación son impactantes.

Pero, ¿qué es lo que nos genera este vínculo implícito de verosimilitud? ¿Cómo logra conmovernos esta realidad? Sí, otra vez ellas, las mujeres incubadoras.

En este caso extremo, un sistema de gobierno totalitario teócrata resguardado en los valores arcaicos que se pueden interpretar en la Biblia, de un día para otro, anula y aísla a las mujeres, las separa en castas diferenciadas, reclutando a las fértiles (las criadas) para que sean quienes gestan a los embriones – producto de violaciones sistemáticas – por parte de los comandantes, miembros de la aristocracia que toma las decisiones de gobierno.

Quienes nos aventuramos a la lectura de este tipo de ficciones, no lo hacemos con la intención de angustiarnos y deprimirnos con este tipo de relatos poco esperanzadores, disfrutando de la destrucción de la sociedad hegemónica que conocemos. Sino simplemente estos universos atroces, a través de su factibilidad, nos hace reflexionar qué curso puede tomar nuestra propia realidad, hoy como mujeres, en este momento histórico que estamos transitando, sabiendo que aún hoy, en el siglo XXI, hay personas que mantienen esta clase de pensamientos de manera latente.

Dato interesante: Luego de la media sanción en la Cámara de Diputados por la ley IVE y desde julio, cada martes frente al Congreso Nacional un colectivo de periodistas, entre ellas miembrxs de la revista Lavaca-MU, realizan una performance vestidas de criadas, con las capas rojas, los velos blancos y los pañuelos verdes; ya que la novela se ha transformado en un ícono para el movimiento feminista.

 

Mariana Florencia Kachuk, Profesora de Lengua y Literatura. Actualmente cursa el ciclo de Licenciatura en Enseñanza de la Lengua y la Literatura en la UNLVirtual.

Datos de la obra
Título: El cuento de la criada
Autora: Margaret Atwood
Año: 2017 (1985)
Editora: Salamandra.
Ciudad: Barcelona
Pp.: 416

Link para web: http://salamandra.info/libro/cuento-criada

#32, TAPA / Jun, 2018

Pequeño texto sobre una gran lucha

A pesar de la densa idiosincrasia de la que hacen gala quienes edifican cruces de metal, en Misiones brotaron pañuelos verdes. En la provincia con miles de iglesias, hay un grito que palpita: educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.

Y son sobretodo chicas, pibas, jovencitas, quienes copan la plaza con sus caras destellando purpurina, salen al espacio público con la irreverencia y la subversión de que quienes son explotadxs en la rutina del capital deberían también convocarse.

No tardó en reaccionar el misionerismo pro aborto clandestino, corroborando una y otra vez sus intereses de clase misógina y clerical. Funcionarios de la salud y legisladores desplegaron recursos argumentativos y verdades a medias para acicatear la paranoia en la parte de la población que aún se mantiene entre escéptica y reacia con respecto al derecho a decidir.

Así lo hicieron también profesionales de la salud provenientes sobre todo del sector privado, acompañados por voceros religiosos en un acto público frente a Casa de Gobierno. Allí se la vio a Sandra Giménez, ex gobernadora, quien no levantó su cartelito de “Salvemos Las Dos Vidas” en la clínica privada de su prima hermana, en la cual la docente Paula Pisak sufrió la desidia, la violencia obstétrica e institucional que la dejaron sorda y con problemas motrices luego de una cesárea. Hipocresía es poco: los agentes del status quo refuerzan prejuicios de toda índole por medio del Estado que los fogonea sin escatimar recursos.

Que los cómplices políticos del republicanismo, los cuales dejaron pasar las principales leyes del extraordinario plan de guerra contra las condiciones de vida y de trabajo de la población, siendo los saqueadores por excelencia a nivel provincial por décadas de la salud y la educación, pongan de excusa que el derecho de elegir la maternidad sea el culpable de hacer colapsar los hospitales o las arcas del estado provincial, es algo que tanto el conjunto del movimiento de mujeres como la población en general tienen que repudiar y combatir.

La gran lucha popular que se gestó por el aborto legal necesariamente nos posiciona en un escalón superior para reclamar por la atención integral de la salud en hospitales y CAPS, por el pase a planta, para poner en pie una salud realmente pública y gratuita, y sobre todo humana. Para terminar con los bloqueos a la educación sexual, de la cual ha quedado manifiesto -hace mucho tiempo- que una gran parte de la masa misionera adolece, y lograr que sea verdaderamente integral laica y científica. Para separar a la Iglesia del Estado como un paso necesario para abrir camino contra toda opresión y explotación.

En la provincia de las Marías y las Victorias, las niñas madres de los hijos del poder, brota el verde como la premonición de la revolución inevitable.

Y si no se cae, hay que hacerlo caer.

 

Gabriela Loge es artista gráfica y militante socialista.

Link relacionado: http://www.abortolegal.com.ar/

#32, CINÉFILOS / Jun, 2018

How to get away with Spoilers?

Así es como debería titularse la serie de la exitosa Shonda Rhimes de 2014 How to get away with murder, traducida al español por Cómo escabullirse de un crimen. Al parecer la guionista y productora estadounidense ha sabido captar la atención de la audiencia -y manejar el mercado-, con relatos telenovelísticos con formato de serie, algo muy similar a lo que hizo con su propia creación anterior estrenada en 2012 titulada Scandal.

La trama de Peter Nowalk se desarrolla con un grupo de estudiantes de leyes, que trabajan para la profesora y abogada defensora Annalise Keating, cuya interpretación nos la es dada por Viola Davis. Entre los exámenes y el trabajo, los estudiantes se ven envueltos en un crimen y son encubiertos por su mentora, quien además, aprovecha la situación para deshacerse de un marido infiel y manipulador, fiel espejo de ella misma. De esta manera, la protagonista se las arregla para controlar o dominar a cada persona de su entorno por los crímenes que hayan cometidos, y mantenerlos en una posición imposible de zafarse, sometiéndose a la supremacía de Keating, en beneficio de ella misma, claro está.

A pesar de algunos giros inadvertidos que pueden llegar a interesar al espectador -y la muy buena actuación de Davis-, la historia se vuelve repetitiva y cansadora. Pareciera que todos los flashforwards utilizados para spoilear de entrada las temporadas completas, en los primeros minutos del primer capítulo que le corresponde a cada una -más los flashbacks en los que se desarrolla cada nudo-, funcionan de relleno en gran parte de cada episodio, lo que hace perder el interés y mirar un resultado sin sorpresas o abruptos, ya sabidos de antemano.

Si bien, a nivel televisivo ha sido registrada una gran audiencia que la sigue, cabe preguntarse si esta clase de modelo (¿híbrido?)  Serie/con trama melodramática novelística no estaría reemplazando a las telenovelas clásicas del cable, consumida mayormente por otro gran público que no mira (o no suele mirar) series de Netflix.

En esta ocasión -como en muchas otras-, la plataforma nos acerca una insípida historia que, para poder ser disfrutada, debería dejarse en la mesita de luz la mirada crítica hacia su contenido, y prepararse para ver una y otra vez las mismas escenas. Aburre.

Título original: How to Get Away With Murder
Año: 2014
País: Estados Unidos
Creador: Peter Nowalk
Dirección: Peter Nowalk [et. al.]
Guión: Peter Nowalk [et. al.]
Productora: Shondaland.
Reparto: Viola Davis, Alfie Enoch, Billy Brown, Jack Falahee, Karla Souza, Matt McGorry, Katie Findlay, Aja Naomi King, Sarah Burns, Charlie Weber, Liza Weil, entre otros.

Valeria Darnet es Lic. en Artes. Artista grabadora. Docente UNaM.

Link: https://www.youtube.com/watch?v=yhg8tQbzi34