En La Mira — Boletín de reseñas críticas

ISSN 2618-3056

#8, MISCELÁNEAS / Sep, 2014

Generación DIY

Existe un fenómeno social cada vez más notable: la generación DIY (hacelo vos mismo).  Una forma de autoproducción sin esperar la voluntad de otros para realizar las convicciones propias. Movimiento claramente influenciado por la ética hacker que, según Pekka Himanen en su libro La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, (Finlandia, 2001), desafía la ética protestante del trabajo expuesta por Max Weber.

Siempre existieron personas dispuestas a construir cosas -el tío que con cualquier motor hacía un lavarropas o el vecino que reparaba los muebles- antes que la sociedad de consumo y la denominada globalización se encargara de llevar estas prácticas a segundo plano reemplazándolas con estrategias comerciales como la obsolescencia tecnológica.

¿Cuál es la diferencia de nuestros antepasados con los hackers contemporáneos? El compromiso con el libre conocimiento y la manera de compartir proyectos, compartir es bueno y gracias a internet, compartir es fácil. Solo hay que saber mirar, mientras los medios masivos de comunicación muestran los alegres acampantes en USA pendientes a la salida del Iphone6, hay miles de chicos inaugurando hacklabs, construyendo prótesis para discapacitados, ingenieros y arquitectos liberando planos, artistas produciendo sus herramientas digitales, genios de la electrónica creando dispositivos baratos.

El avance tecnológico en este ámbito es ridículamente exponencial: recordemos hace poco el cuestionamiento al DIY de las grandes corporaciones que se refería al nivel técnico -lo comunitario es cutre-, hasta que apareció la placa Arduino transformándose en el líder del mercado, la cámara Elphel de alta calidad basada 100% en hardware y software libre; y hace poco la gran noticia de la liberación de las patentes del auto eléctrico Tesla para que cualquier fabricante lo pueda llevar a producción por citar algunos entre los cientos de ejemplos que existen.

El futuro es incierto, solo podemos reconocer que en un mundo dónde hay más ordenadores que personas es interesante que estas iniciativas se hagan cada vez más populares y la característica en muchos casos es la prioridad de la funcionalidad vs la estética, lo que trae a colación.

Finalmente, recordar algunos conceptos de Ernesto Oroza en el documental cubano sobre desobediencia tecnológica: “Romper con la autoridad de los fabricantes de objetos, la estética, el concepto del producto como una unidad para apropiarse de la tecnología y adaptarla a sus necesidades no solamente para sobrevivir sino para alcanzar una liberación moral”.

 

JM Guaimas es estudiante en etapa de Tesis de Ingeniería en Informática, por la Univ. Gastón Dachary. Desarrollador Web de Oberá en gdotg.com, miembro de MiSoL, SoLAr, Creative Commons Ar CC-By.

#8, RECOMENDADOS / Sep, 2014

Llueve. Es de siesta.

La lluvia cae bajo el sol y sobre el paisaje vegetal en forma rala, diagonal y con determinados colores bordados por Mónica Millán posiblemente cerca de las 14 horas en Barracas.

La publicación reúne varios fotógrafos, escritores, bordadores. Dibujos. Pinturas. Collage. Con tapa y contratapa de despliegue en tipografía, papeles, texturas, gofrado, golpe de brillo en bronce y mucho control. Entonces hace pensar por un rato la ausencia de editor, diagramador o alguna persona más a la propia autora en su mismo trabajo.

Son 20 imágenes, 6 de ellas fotografías y 14 telas acompañadas por textos ensamblados. Uno de ellos llamado “Las piernas colgadas, la parra y Mónica” de Alejandra Urresti y “Cartas de la selva” de Horacio Quiroga en fragmentos seleccionados por Elena Maidana. Todas las imágenes son paisajes húmedos donde llueve o llovió.

Cuando los trabajos refieren a llovió, son opacos, tiernos, casi invisibles como encajes de hongos barrocos y esa dejadez empeñada en logra mover y sacar agua de las piedras. Dibujados con carbón filoso es como si “La meditación tiene lugar en el corazón”

El 15 de agosto de 2014 a las 20 horas fue presentado por Elena Maidana en ACMI ONG, como parte de su programa expositivo inaugural. Por supuesto llovía. Era de noche y conjuntamente con todas las actividades pudimos ver una catalogación biográfica minuciosa llevada a la evidencia metodológica del trabajo en su configuración de dibujo, cuidar plantas, gata y pájaros en movimiento, como la microfísica de una artista en su hogar.

 

Yiyú Finke es artista plástica y creadora del ACMI (Arte Contemporáneo Misiones). Vive y trabaja en Posadas.

 
Datos de la obra
Título: Llueve. Es de siesta
Autor: Mónica Millán
Buenos Aires, 2013, Galerías Zabaleta Lab y Oscar Cruz.

#7, TAPA / Ago, 2014

¿Que deja un artista cuando muere?

Había dejado de pensar en ello, hasta este momento solo era algo que aparecía pocas veces. Quizá la primera vez fue cuando se extinguió el rey León (Ferrari), sumado a una serie de situaciones relacionadas con la perdida física de algunos artistas. Lo primero que pensé, fue hablar de los que me gustan, de su obra, de alguna en particular que he visto; cosa (idea) que luego me pareció ridícula escribirla, sobre todo por la existencia de una larga lista de personas que hicieron que fuera enorme la cantidad de caracteres al respecto, y mejor aún, con mucha lucidez en cuanto a la cuestión. Invitado a escribir aquí, tuve el atrevimiento de largarme a pensar mientras escribo, sobre una manera de hacer arte que no estaba en el camino de mis intereses estéticos.
Tuve la oportunidad de conocer a estas dos artistas -en las que estoy pensando ahora- a las dos como docentes, una me trataba con el cariño que ni mi abuela me hubiese dado, la otra con la frialdad con la que se trata a un delincuente, pero al mismo tiempo con respeto; pero eso no debería perturbar mi juicio en relación a sus producciones; el 9 de junio de este año se arma una muestra con intención de homenaje a Dora y Nina; “Surcos” propone una mirada abarcativa de la producción de estas dos mujeres, una ceramista y la otra dedicada a la pintura. Debo aclarar que estaba en desconocimiento de muchas de las piezas que estaban en exhibición, sobre todo, las esculturas de Nina; las que captaban de manera muy inteligente la idea y la técnica volcadas a un universo cera-místico que tenía como punto de apoyo a la mujer, que a través de diversas resoluciones formales era el medio expresivo predilecto de esta artista, a la que la cerámica acompañó para siempre.
Ayer charlando con una persona coincidimos en que después de varios años, nos encontramos con las obras de Dora Yagas desde un lugar muy distinto al que estábamos alguna vez. Y quiero acotar esta reflexión, particularmente al grupo de acuarelas que se agrupaban en la muestra. Selvas teñidas de un ambiente que lucha entre cyan y amarillos, como si estuviesen abusados por algún filtro instagram recurrente en estos tiempos. Hojas, ramas y bruma que buscan posicionarse en un plano que engaña a nuestro imaginario corroído por los tonos cálidos; de alguna manera, puede notarse entre los caminos del arte misionero, una forma pictórica que ronda sobre la selva de lapachos que extrañan a Kowalski, que se va haciendo paso aun cuando ya no está quien nos toma el pincel para mostrarnos como hacer un trazo.
No quiero perder de vista la pregunta principal, aunque aún no tenga firmes respuestas, pero recuerdo también que hace un tiempo, haciendo un mural con unos amigos, coincidieron unas situaciones que no sabría desentramar en pocas letras. El mural era en memoria del Negro Figueredo, un desaparecido Misionero. Ese día muere León Ferrari, sin dudas el mayor referente del arte político argentino, a veces las coincidencias te pasan por encima… “no es allí donde quería ir y sin embargo, secretamente, ese lugar se revela como el de un verdadero deseo, el deseo de verdad”

Héctor Borges es Lic. en Artes Plásticas. Artista Visual. Gestor cultural. Docente UNaM.

Link: http://lienzo.com/4images/details.php?image_id=1123&sessionid=e2f31b1b03b627a32f038684650b3b0f

#7, CINÉFILOS / Ago, 2014

París, Texas

El desierto, la frontera, el loco que vuelve de su peregrinar.

El pasado, las promesas, los sueños truncados, las cuentas pendientes.

La búsqueda del origen, la misión y el cambio de planes: Volver a unir lo que el amor ha separado.

El paisaje abandonado al polvo, el viento y un motor Chevrolet.

Un viejo loco, un niño sabio, y una hermosa mujer llena de vacío.

Una película vieja con sabor a agua tibia y llanto congestionado, con olor a super 8 y música de serpientes.

Cine. Logrado, auténtico, conmovedor.

Las llamas azules en las sabanas,

a un paso de la tierra de los vivos

en la tierra de los nombres prestados.

 

Gerardo Aranda es Lic. en Artes Plásticas. Artista visual

Título: París, Texas.
Director: Wim Wenders
Origen: Alemania
Guion: Sam Shepard
Reparto: Harry Dean Stanton, Nastassja Kinski, Dean Stockwell, Aurore Clément, Hunter Carson, Bernhard Wicki
Año: 1984
Duración: 144 min.
Link de tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=-It9uJSPXLw