Los Vagos y la mirada en el espejo

En 2018 se estrenó la ópera prima de Gustavo Biazzi, (1978), titulada “Los Vagos”, etiquetada bajo el género que se conoce como coming of age. Es la historia de Ernesto y sus amigos, los vagos, durante un verano posadeño que recorre todos los lugares comunes de ciertos mandatos masculinos.
Los personajes, tanto masculinos como femeninos, son fácilmente reconocibles, cercanos en alguna medida. Tal vez por ello invitan a la identificación que puede oscilar entre la dolorosamente consciente aceptación o el intolerable rechazo por hartazgo. “Los vagos”, entonces, nos presenta un espejo, una suerte de sociograma ambientado en los noventa que nos devuelve un pequeño y anecdótico drama individual y con ello la mostración de nuestra arraigada cultura patriarcal. Un retrato con algunas notas nostálgicas, otras realistas, algunas redundancias que nos muestra modelos de crianza (masculinos), de relaciones sexo-afectivas, mandatos de género, formas de ser jóven, modos de ser locales, modulaciones e inflexiones de
nuestro hablar misionero y también los rasgos de nuestras estructuraciones societales (capital -interior, público-privado, jerarquías heteronormativas).
Los reconocimientos son casi inevitables pero no necesariamente empáticos. La transformación del protagonista, que se anticipa interna, se sabe inexorable; aunque la espera pueda exasperar a aquellos espectadores con ‘metabolismos narrativos acelerados’.
El relato sostiene la mayor parte del tiempo el modelo clásico de la transparencia enunciativa. Pero no se trata de una descripción ascéptica de lo que significa ser varón. Aunque sutilmente manifiestas, aparecen algunas marcas que develan una manera masculina de mirar y de contar, con sus luces y sombras. Atisbos de esa mirada revelan el orden de las visibilidades: el placer del sexo, los cuerpos disponibles bajo la pulsión del deseo escópico compartido; mientras que frente al llanto y la tristeza del protagonista la mirada sólo se arrima desde el umbral y se aleja dejándonos la oscuridad de una pared impenetrable frente a la intimidad del dolor de un varón. Es esa mirada la que puede ser enjuiciada y ya lo fue en algunos contextos, criticada, comprendida, debatida o dialogada tal vez, desde múltiples lecturas situadas.
Un relato que, superado cierto tedio del tempo narrativo, se abre a los enredos y a las tramas de una sociedad en la que los mandatos de género ya se discuten públicamente. Pero esa es ya otra historia. Sólo resta decir que como en el film la vida sigue a pesar de todo y cada uno sabrá con qué hermandades continua hacia adelante o si se queda mirando el espejo que ya lo sabemos está hecho añicos hace rato.

 

María del Rosario Millán es Doctora en Semiótica (UNC). Docente UNaM. Investigadora CONICET.

Ficha técnica
Título original: Los vagos
Año: 2017
Duración: 92 min.
País: Argentina
Dirección: Gustavo Biazzi

Guion: Gustavo Biazzi
Fotografía: Alejo Maglio
Reparto: Agustín Ávalos, Ana Clara Lasta, Emanuel Gómez, Juan Pablo Vitale,
Marcelo Enríquez, Walter Casco, Bárbara Hobecker
Productora: La Unión de los Ríos

Link trailer: https://www.youtube.com/watch?v=Lb6tlpNNPlM

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