La narración sonora, según Lars von Trier

Lars von Trier (1956), director danés, utiliza una forma de narrar muy característica. A la hora de contar sus películas, no podemos imaginarnos que va ser algo en relación a la felicidad, porque dejaría de ser él. Si hablamos específicamente de la trilogía Melancolía, Anticristo y Nymphomaniac, podemos comenzar a comparar elementos, que se repiten casi como un leit motiv.

Encontramos en sus films, desde un relato sobre el paso de un planeta, encima de los personajes que influye en sus comportamientos , hasta las diversas elecciones sexuales, y los problemas que esto conlleva ser, por ejemplo, adicto al sexo.

Tanto en la trilogía como en Dogville -una película que trata sobre la llegada de una mujer a un pueblo pequeño, en donde todo parece ser muy tranquilo pero no lo es-, es de lo que quiero hablar. En especial, de la forma en que utiliza la música, para contar cada uno de los capítulos de esta historia.

Dogville/ 2003
Opening: Concierto en G /Vivaldi                                            

Melancolía/ 2011
Opening: Concierto en G/ Vivaldi

La música que aparece en los créditos de inicio es la que marca un punto de partida sobre la temática de la película, el género y el color (intensidad) musical o coloratura sonora. Existe una relación de continuidad musical entre Dogville y Melancolía, dos historias contadas no solamente en años distintos, sino también en épocas distintas.

Por otro lado, Nymphomaniac es una película controversial, pero no por eso deja de ser un relato sonoro sumamente rico y variado. Cada uno de los momentos de esta película está marcado, por la intensidad y la dureza que caracteriza a Von Trier, cada vez que quiere contar algo sobre los problemas que nos atraviesan socialmente, en este caso.

El Requiem de Wolfgang Amadeus Mozart, una misa escrita por el compositor austríaco que abarca temáticas cómo el pecado, la crucifixión, la misericordia entre otras cosas, toma un rol sumamente importante en Nymphomaniac.

Cabe destacar que Händel, también tomado por von Trier, compuso una obra llamada el Mesías, que nos cuenta la victoria sobre la muerte y el Pecado, entre otras cosas. Cada uno de estos datos nos hace darnos cuenta de que la elección musical de Lars Von Trier a la hora de darle tristeza y pregnancia sonora a sus historias no es para nada azarosa.

Introitum: Requiem Aeternam (Coro y Soprano)

Lascia Chi´io Piagna- Georg Friederich Händel, Aria de Opera.

“Deja que llore mi cruel suerte, y que suspire por la libertad; y que suspire… y que suspire… por la libertad.
Que el dolor quiebre estas cadenas de mis martirios sólo por piedad; de mis martirios sólo por piedad.”

Finalmente, no debemos olvidar que Lars no se encerró solamente en compositores del periodo Barroco, de los cuales Bach también formó parte de su repertorio, sino también utilizó bandas contemporáneas y disímiles como Rammstein, que aparece en el inicio del film. Asimismo, tampoco podemos obviar al gran artista James Horner (1953-2015), quien fue el director de la orquesta que le dio vida a la música de estos grandes compositores de la historia musical.

Germán Lorenzo Robert es músico, sonidista y estudiante de la carrera de Realización cinematográfica y audiovisual en la ENERC-NEA.

Link relacionado: https://youtu.be/Io18hVVsj2Y

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