He oído que pintas casas…

Alguien describió a Joker como la mejor película del 2019. Es difícil para quien mira cine desde hace medio siglo, años dorados de Hollywood, películas de autor europeas, cine oriental o el que venía desde atrás de la “Cortina de hierro”, conmoverse con un superhéroe carapintada metido con fórceps en una realidad que no encaja ni con talco.

Espectáculo y entretenimiento, también hay derecho a eso, a olvidar el largo día, comer pororó y reírse o distenderse. Pero el cine es otra cosa, es arte, guión y actuación, ritmo, música, fotografía, escenificación, maquillaje, vestuario, y The Irishman (El Irlandés) tiene todo eso.

Aggiornado a una realidad muy diferente a la de “ir al cine” como evento social, Martin Scorsese, director de la vieja guardia, nos regala un film distribuido por Netflix, presentado en escasísimas salas, ninguna de Misiones, para mirar en casa, en la TV o en otros dispositivos como computadoras, tablets o celulares (estos últimos no recomendados por el realizador). Polémica por la plataforma, la falta de rigurosidad histórica, los dichos sobre el “Marvelcine”, los personajes. El producto, más allá de toda distracción, es una clase magistral del séptimo arte, como alguna vez se lo llamó, donde nada falta y nada sobra.
Scorsese nos pasea por una época donde mafia, políticos y sindicatos, construían y destruían poder (50s, 60s, hasta los ¿80s?). Nos muestra quiénes lo ostentan y en qué niveles se mueven, cuán aceitados estaban todos esos mecanismos de acceso y “egreso”, y quién cumplía cada rol, jerarquizado, especializado.
Otra historia de gángsters, otra más del mismo director, no tan contundente como Goodfellas -1990- o Casino -1995-, pero que se apoya en tres actuaciones enormes que conmueven y generan empatía. Capítulo aparte merece Joe Pesci, que abandonó su retiro para recrear a Russ Bufalino, este “entrañable” capo italo-norteamericano.

La vejez, la familia, la conciencia, la lealtad, presentes en un mundo sórdido, plagado de códigos que marcan la diferencia entre la vida y la muerte.
Todo acompañado de una manera impecable por planos, ambientación, rigurosa fotografía, música que va y viene con las décadas, vestuario y peluquería meticulosos, y una apuesta a efectos especiales de maquillaje que imprimen en rostros y cuerpos -pasado, presente y futuro- con cuidadosa propuesta estética.
Mereces una tarde tranquila para ver esta obra de arte, bebida espirituosa, piscolabis, a repantigarse y dejarse llevar por la magia del cine.

Sandra Nicosia es Fotógrafa, Profesional Adjunta de la Carrera de Personal de Apoyo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Integra el Instituto de Estudios Sociales y Humanos -IESyH- (CONICET/UNaM)

 

Ficha Técnica
Título original: The Irishman
Dirección: Martin Scorsese
Intérpretes: Robert De Niro. Al Pacino. Joe Pesci. Anna Paquin. Harvey Keytel
Duración: 209 minutos
Guión: Steven Zaillian basada en la novela I Heard You Paint Houses de Charles Brandt
Director de Fotografía: Rodrigo Prieto, ASC, AMC
Diseño de Vestuario: Sandy Powell, Christopher Peterson
Jefe de Departamento de maquillaje Nicki Lederman
Jefe de Departamento de peluquería: Tania Rivalow
Productores: Martin Scorsese, Robert De Niro
Distribución: Productions Netflix
Link tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=gZ6Oq9F3ho0

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