¿Qué implica ser Fotógrafo de Rock?

La fotografía de rock se ubica dentro de la Fotografía de Conciertos, la cual comprende teatro, danza, cine, música, y el arte, a su vez, todas ellas de alguna manera u otra se complementan. La danza con la música como expresión corporal, el teatro la música y actuación, también como modo de expresión y así sucesivamente, todo tiene que ver con la música… Bueno, lo mismo pasa con el rock.

Cuando un escenario abre paso a una presentación de una banda, en ella se mezclan las emociones; la música que estalla en un cachetazo de imágenes llenas de expresiones, movimientos corporales, juegos de luces, y una puesta en escena que hace que el espectador, entre en un tipo de trance, de gritos, exaltaciones, alegría, llantos, locura, pasión y acción.

Todo eso que pasa con la música en vivo es un registro imborrable de todo tipo de expresiones que quedan en la memoria de cada uno que está allí, inclusive del que está detrás del lente. Un fotógrafo del rock, como de concierto, busca captar con su mirada eso tan emocionante que está sucediendo, congelados en un gesto, reviviendo y re-significando, captando la esencia, cualidad del artista, para que a su vez nosotros enunciemos lo que nos pasa allí en un papel fotográfico despertando las misma emociones en un instante.

A pesar de no ser un músico, me encanta la música, e intento manifestar eso que los artistas arriba del escenario quieren transmitir, y lo que me generan a mí… en este sentido, la foto es una locución de otra escena, puesto que la fotografía de recitales anhela captar la música en vivo.

Se trabaja como se disfruta, de la energía, las expectativas, de no saber qué va a pasar… es todo totalmente incierto. Es necesario tener todos los sentidos despiertos y totalmente atentos a cada movimiento, al contexto, al tiempo… Esto hace que cada show sea único. Genera un desafío y un estudio interminable del lugar.

Poder perpetrar el mínimo gesto, hace que uno tenga una previa visualización de lo que quiere, para también estar atento a eso que se busca, y esa imagen trascienda en el público y pueda llenarse de regocijo. Es un juego de exploración y gozo, pasiones y profesiones de forma complementaria como esencial.

Ser fotógrafo de rock, conlleva responsabilidades, contratos súper exigente y detallistas, como también conciertos sumamente libres. El respeto hacia el músico, así como con el colega, lleva a un trabajo más ligero. Sufrimos por la falta de valoración de la imagen dentro de la cultura visual, y el trabajo de edición. Implica dar al observador lo mejor de cada evento al que no fue, es comunicar algo, decir en imágenes lo que con palabras no podemos, algo que se aprende día a día.

Es amar tu trabajo, la música y el arte, porque en ello se combina todo… estamos a cargo de algo tan importante, como retratar de la manera más artística y real posible, para lo cual se debe tener alma, corazón y vida.

 

Selene Valiente es estudiante de Licenciatura en Artes Plásticas en la FAyD. Trabaja como Fotógrafa en Selene Valie.

Link:  http://www.saicuma.org/users/selene-valie

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