Cine, narración e identidad colectiva.

Entrevista a Luz Duarte, integrante del colectivo de Cine Ara Pyau. 

Por Benjamín Correa.

El Colectivo de Cine Mbya Ara Pyau está formado por un grupo de jóvenes Mbya Guaraní de distintas comunidades de la provincia de Misiones y también de Brasil. Se forma en el año 2017, motivados por el trabajo que venían llevando adelante en Brasil otros colectivos de cine. Primeramente, es un colectivo que hace cine y audiovisual, desde una mirada propia.  

Queremos mostrar nuestra realidad. Contar nuestras historias, a nuestro modo sin sentirnos atropellados. Manifiesta Luz Duarte, cuyo nombre espiritual Mbya Guaraní es  Jachuka Miri, que representa la  femineidad y sensibilidad. 

Además de integrar el colectivo de cine, Luz es estudiante de 3er año de la Tecnicatura en Medios Audiovisuales y Fotografía de la UNaM.

LD: Pasa siempre que en el cine que hacen sobre nosotros, nos atropellan. Y nosotros no queremos sentirnos así. Queremos hacer un cine y audiovisual comunitario, con el acompañamiento de las comunidades. Un trabajo más horizontal. Ese es nuestro objetivo principal.

ELM: ¿Cuántas personas integran el colectivo?

LD: Somos seis comunidades las que integramos el colectivo, Tamanduá, Ka’aty miri, Ka’aguy poty, Alecrín, Peruti, Ko’enju. Unas 24 personas y siempre que hacemos entrevistas, como esta, estamos comunicados. En el grupo estamos hablando, no es que cada uno dice su punto de vista, sino que debatimos y llegamos a una conclusión, una conclusión de cómo piensa el colectivo y qué objetivo estamos teniendo.

ELM: ¿Cómo se forman en cuanto al cine, en cuanto al lenguaje audiovisual?

LD: Empezamos con cosas técnicas básicas; más que nada de lenguaje: planos, encuadres, movimientos de cámara. Después cada grupo salía con las cámaras a filmar, a crear material. Aprendimos como guardar los archivos de video. Cada cámara tenía un nombre para saber quién la operaba y así organizar mejor los archivos. En cuanto al guión se armaba por último y cada día cambiaba. En una semana de taller, hablamos de lo que queríamos hacer, tuvimos prácticas, filmamos y unos dos o tres meses después de ese primer taller produjimos un cortometraje que se llama “Una Semilla de Ara Pyau”, nuestro primer audiovisual. Con una semilla… se inauguró nuestro colectivo. 

Después vino el segundo cortometraje “Yvy regua meme”, que es de baja calidad a nivel técnico, pero de alta calidad en contenido. Eso es lo que destacamos como grupo; más allá de las cámaras que podemos conseguir, lo que importa es el contenido de nuestras producciones.  Aprovechamos al máximo las herramientas audiovisuales para crear, porque es un lenguaje muy potente. Este corto fue más experimental porque era poner en práctica lo que veníamos aprendiendo.

ELM: ¿Todos los integrantes se están formando en cine específicamente?

LD: Como colectivo, queremos y nos estamos formando en audiovisual, si bien cada uno puede seguir con sus actividades, pueden estudiar carreras que por ahí no tienen que ver con el cine, algunos integrantes tienen familia. En el colectivo hay promotores de salud, docentes auxiliares, otras que son parte de organizaciones de lucha por los territorios ancestrales y,  todo aporta para el cine, para el colectivo en sí. Como somos de distintas comunidades no nos reunimos este año todavía, todavía no armamos los talleres, tampoco contamos con equipamiento, si tenemos mucho material que fuimos registrando, pero necesitamos un espacio donde podamos seguir aprendiendo y eso todavía no sucedió. Igualmente, siempre estamos conectados, atentos. Lo que nos traba es la falta de equipos para producir y en eso estamos trabajando para conseguirlo.

Planificamos un proyecto de taller de larga duración para enero del 2022. Esos espacios son los que nos permiten seguir formándonos en conjunto, debatir los conceptos, las teorías. Hablar sobre la forma de hacer nuestro cine. El proyecto que estamos presentando va a ser de 15 días mínimo o un mes, estamos viendo, porque así nos enfocamos y realmente aprendemos. El taller más corto que hicimos fue de tres días. El más largo, fue de una semana. Y hablando con el grupo, coincidimos que necesitamos más días para establecer cronogramas y organizarnos.  

ELM: ¿Cuál es la diferencia entre el cine que hace el colectivo, con otras producciones? 

LD: La diferencia grande es que nosotros, por ejemplo, en la pre producción no nos enfocamos tanto. Trabajamos más en el registro documental y por eso no podemos planificar todo como queremos, porque sabemos que tienen que fluir las energías, los tiempos, llegar mucho antes a un lugar, nunca tener un calendario muy apresurado, siempre tener un tiempo para procesar las informaciones y que no sea tan avasallante. 

Sí es importante tener un límite de tiempo para aprender, pero sin ser muy acelerados. Respetamos nuestro tiempo como pueblo Mbya que se maneja así y respetamos los tiempos de cada persona. Entonces nuestro grupo se organiza así: un tiempo para cada proceso de aprendizaje.

ELM: Mencionás varias veces “el tiempo”, ¿cómo tratan de reflejar esa concepción a través del audiovisual?

LD: El tiempo para nosotros fluye de otra manera, priorizamos el escuchar, el dedicarnos realmente a aprender, a un ritmo que fluya de manera armoniosa, es nuestra cosmovisión. Nos importa mucho el sonido de las palabras y acompañado de las imágenes, buscamos hacer reflexionar y que surja la empatía por lo que estamos mostrando.

ELM: ¿De qué trata el cortometraje una semilla de Ara Pyau?

LD: Es una semilla de un producto audiovisual que hicimos a partir de un encuentro; en donde expresamos lo que a cada uno de nosotros nos importa, lo que nos preocupa. Como el Opy, nuestra casa sagrada, en donde practicamos nuestra espiritualidad, por que no sabemos el día de mañana como va a seguir. Otra cosa que mostramos son las plantaciones, grabamos en agosto que es cuando se planta.  

La película tiene una parte fundamental que es de los niños, mostramos mucho a los niños porque ellos son nuestra futura generación. Y pensamos, que les vamos a dejar para ellos. Ellos se encuentran acompañando al colectivo, observando el trabajo. En el proceso de la edición del corto estuvieron los niños y la gente de la comunidad y ahí fue donde se terminó este audiovisual, es un contenido muy valioso para nosotros. Eso es una semilla de Ara Pyau, de eso trata. 

ELM: ¿E Yvy regua meme?

LD: Yvy regua meme es sobre sobre la tierra. Este audiovisual fue hecho con los recursos que teníamos disponibles en ese momento, conseguimos una cámara prestada, una videograbadora muy antigua, un trabajo muy artesanal, con celulares. Una calidad técnica no muy buena, pero con un contenido muy fuerte, una sabiduría importante.  Trabajamos la importancia de la tierra, de la naturaleza para nosotros los Mbya Guaraní, cómo reforzar eso, como revalorizarnos a nosotros qué siempre estuvimos acá en esta tierra antes de que fuera, Misiones, Argentina. Antes que se formen los países, siempre estuvimos por acá. Entonces es como una reflexión sobre la vida, las plantaciones y la tierra. 

ELM: Hablan del cine como herramienta poderosa para poder contar sus historias, sus formas de vida. ¿Piensan que las políticas promovidas por el estado les permite desarrollar un nuevo modo de producir, un modelo propio de producción de cine en comunidad?

LD: No hay nada promovido por el estado que nos permita desarrollar nuestra forma de producción. En el 2017 y mucho antes incluso, en el 2014, cuando estudiaban Saúl (Saúl Duarte) y Thiny (Thiny Karai) en la Facultad de Arte y Diseño, ya se imaginaban esto de hacer cine en las comunidades. Ellos trabajaron desde hace mucho tiempo para lograr este colectivo, y se pudo concretar cuando se vieron los videos en Brasil, Video Nas Aldeias, donde también está mi tío. A partir de ahí se da una conversación y junto a Axel Monsú que en ese entonces era presidente del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones, dialogaron y armaron el proyecto taller a través del IAAViM y de Video Nas Aldeias. Después de eso hubo talleres, pero demasiado cortos, donde nos exigían hacer todo en tres días.  

La realidad es que no hay políticas públicas para nosotros y Misiones, por ahí, dentro de todo tiene sus cosas buenas, pero, si hablamos de cultura Mbya Guaraní no hay mucho que decir… estamos luchando hace años para que puedan entendernos y adaptarse a como estamos pensando los proyectos. La primera vez que se llevó adelante un taller en una comunidad acá en Misiones se logró gracias a los estudiantes Mbya.

Benjamín Correa es Productor Audiovisual. Lic. en Comunicación Audiovisual (UNSAM). Docente investigador en la Facultad de Arte y Diseño (UNaM). Docente en la Universidad Gastón Dachary.

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